contacto con el cliente: conocer inquietudes y necesidades, definir objetivos y refinar ideas.
análisis de la situación: examinar requisitos, expectativas, competencia.
presentación de presupuesto: costes, fechas, distintas posibilidades, explicando cuál sería la idónea. Margen de variación, según requerimientos del cliente.
primeros bocetos: presentación de diferentes ideas.
aprobación: firma contrato y puesta en marcha.
realización: si el cliente está de acuerdo, se sigue trabajando sobre la idea elegida.
nos reunimos cuantas veces sea necesario para supervisar el trabajo
testeo: revisión del trabajo para detectar posibles problemas.
finalización del proyecto: entrega por escrito de las correcciones y modificaciones acordadas, entrega del trabajo y documentación.
seguimiento de resultados.
mantenimiento y actualizaciones a petición del cliente.